La cavitación hidráulica es uno de los fenómenos más dañinos en sistemas industriales de hidráulica y neumática, especialmente en bombas, válvulas y circuitos sometidos a altas exigencias de presión y caudal. Aunque muchas veces pasa desapercibida en sus fases iniciales, la cavitación puede provocar un deterioro progresivo de los componentes y acortar de forma drástica su vida útil.
Entender qué es la cavitación, cómo se produce y cómo prevenirla es clave para cualquier instalación que trabaje con fluidos hidráulicos, y resulta fundamental para optimizar el mantenimiento y la sustitución de repuestos.
Qué es la cavitación y por qué aparece en sistemas hidráulicos
Cuando se habla de qué es cavitación o qué es la cavitación, se hace referencia a un fenómeno físico que se produce cuando la presión de un fluido desciende por debajo de su presión de vapor. En ese momento se generan burbujas que, al desplazarse hacia zonas de mayor presión, colapsan violentamente.
En los sistemas hidráulicos, esta situación es habitual en puntos donde el fluido acelera bruscamente o encuentra restricciones, como ocurre en válvulas, bombas o cambios de sección del circuito. La cavitación en fluidos no solo afecta al rendimiento, sino que genera microimpactos continuos sobre las superficies metálicas.
Señales de cavitación hidráulica en válvulas, bombas y circuitos
La cavitación hidráulica suele manifestarse a través de una serie de síntomas claros que alertan de un funcionamiento anómalo del sistema:
- Ruidos irregulares similares a golpes o crepitaciones
- Vibraciones excesivas en válvulas y bombas
- Pérdida de eficiencia y caídas de presión
- Aumento de la temperatura del fluido
- Desgaste prematuro de componentes internos
- Aparición de picaduras o erosión en superficies metálicas
En casos avanzados, la cavitación en bombas puede provocar fallos graves que obligan a sustituir componentes clave del sistema.
Causas más frecuentes de cavitación en bombas y válvulas
La cavitación de una bomba o de una válvula no suele deberse a un único factor, sino a una combinación de condiciones incorrectas de trabajo. Entre las causas más habituales se encuentran:
- Presión insuficiente en la aspiración de la bomba
- Caudal excesivo respecto al diseño del sistema
- Válvulas mal dimensionadas o inadecuadas
- Estrangulamientos o filtros obstruidos
- Fluido hidráulico degradado o con presencia de aire
- Instalaciones mal equilibradas en sistemas de neumática e hidráulica
Identificar estas causas permite actuar antes de que los daños sean irreversibles.

¿Cómo evitar la cavitación hidráulica y proteger tus válvulas?
Prevenir la cavitación hidráulica es siempre más rentable que reparar sus consecuencias. Para ello, es fundamental aplicar buenas prácticas tanto en el diseño como en el mantenimiento del sistema:
- Garantizar una presión adecuada en la entrada de la bomba
- Seleccionar bombas y válvulas correctamente dimensionadas
- Evitar cambios bruscos de caudal y presión
- Mantener el fluido en condiciones óptimas
- Sustituir repuestos desgastados antes de que fallen
- Realizar revisiones periódicas en sistemas de neumática e hidráulica
El uso de repuestos de calidad y compatibles con las condiciones reales de trabajo es clave para minimizar el riesgo de cavitación.
¿Cómo confirmar si hay cavitación hidráulica?
Para confirmar la presencia de cavitación hidráulica, es necesario combinar la observación directa con mediciones técnicas. El análisis de presión, caudal y vibraciones suele revelar desviaciones claras respecto a los valores normales de funcionamiento.
Además, la inspección visual de componentes desmontados permite identificar daños característicos asociados a la cavitación en bombas y válvulas, como la erosión irregular o las superficies picadas.
Lista para mantenimiento preventivo
- Comprobar presiones de entrada y salida
- Revisar el estado del fluido hidráulico
- Inspeccionar filtros y líneas de aspiración
- Detectar ruidos y vibraciones anómalas
- Sustituir válvulas y repuestos dañados
- Ajustar caudales según especificaciones técnicas
Un mantenimiento preventivo bien ejecutado reduce drásticamente la aparición de cavitación.
¿A qué materiales ataca principalmente la cavitación?
La cavitación hidráulica afecta principalmente a materiales metálicos sometidos a impactos repetitivos de alta energía. Aceros al carbono, fundiciones y determinadas aleaciones son especialmente vulnerables si no se utilizan en condiciones adecuadas.
Aunque existen materiales más resistentes a la cavitación en fluidos, ningún componente es inmune si el sistema no está bien diseñado o mantenido. Por ello, la prevención y la correcta selección de repuestos sigue siendo la mejor estrategia.


